La pimienta blanca, obtenida al madurar y pelar las bayas de pimienta es una especia de sabor terroso, sutil y picante, ideal para salsas blancas, purés, pescados y aves debido a que no deja puntos negros en la comida. Posee propiedades digestivas, antiinflamatorias (por la piperina) y antioxidantes, siendo un remedio tradicional para aliviar la congestión.