Un pilar de la medicina tradicional mexicana, se usa principalmente en infusiones para aliviar dolores estomacales, diarrea, cólicos, parásitos intestinales y empacho. Sus propiedades incluyen ser antiespasmódico, antiinflamatorio, antibacteriano y antiparasitario. También se usa tópicamente para reumatismo y en sahumerios para congestión nasal.